Gatos en semilibertad
Agosto 26, 2009
Hoy tengo cita para castrar a Fígaro.
La verdad es que es algo acerca de lo que he pensado largo y tendido (de hecho, tienden a castrarse a los 6 meses y el mío, que vino al mundo un 14 de diciembre, ya va por los 8 y algunos días más). Nunca fui partidaria de este tipo de cirugías, y aún menos de un animalillo al que quiero tanto.
El caso es que he estado dándole vueltas a las dimensiones de mi gato y a las de mi futura habitación. En Francia viviré en un piso de ocho habitaciones con dos baños y dos aseos comunes (no salón, no cocina, no comedor), por lo que se sobreentiende que Figarillo no podrá salir de mi cuarto a menos que alguna de las chicas lo acepte en el suyo. Y a mí me parte el corazón que se pase los días y las horas encerrado en un sitio así. Quiero decir, que no es pequeño (cama + mesa de estudio + lavabo + un fuego + armario = habitación dos veces más grande que la de la residencia, donde ha pasado sus primeros meses de vida), pero sí lo veo insuficiente.
Es por esto que había contemplado la idea de convertir a mi bola de pelo en un gato en semilibertad. Y, a raíz de esto, me asaltó irrefrenablemente la idea de castrarlo: que si así no se peleará con otros gatos, que no tendrá instinto de marcar territorio, que no se pasará el día maullando por una hembra, etc. Y, como no tendrá tampoco la necesidad de cazar para alimentarse (y porque siempre ha comido pienso y no tolera otra comida), vendrá casi cada vez que tenga hambre a mí.
He estado leyendo por internet y hay opiniones realmente dispares. Por un lado, se encuentra la gente que ha dejado a estas mascotas andar a sus anchas. Claro que tienden a ser personas que viven en pueblos, donde no hay problema de coches y donde hay mucho campo por el que correr. Por otro, están los acérrimos a dejar a los bichos en casa, que ven la salida a la calle como un arma letal para sus bebés: que si enfermedades, vehículos, ladronzuelos, etc.
No sé bien qué pensar.
Si pudiera elegir un deseo de entre los millares que existen, creo que rogaría por la capacidad de saber dar cada persona lo que necesita en cada momento.
Donde viven los monstruos, por Maurice Sendak. Parte segunda
Agosto 20, 2009
Y cuando llegó al lugar donde viven los monstruos,
ellos rugieron sus rugidos terribles y crujieron sus dientes terribles
y movieron sus ojos terribles y mostraron sus garras terribles


hasta que Max dijo: «¡QUIETOS!»
y los amansó con el truco mágico
de mirar fijamente a los ojos amarillos de todos ellos sin pestañear una sola vez
y se asustaron y dijeron que era el más monstruo de todos

y le hicieron rey de todos los monstruos.
«Y ahora», dijo Max, «¡que empiece la juerga monstruo!»


«¡Se acabó!», dijo Max, y envió a los monstruos a la cama sin cenar.
Y Max, el rey de todos los monstruos, se sintió solo
y quería estar donde alguien le quisiera más que a nadie.

Entonces, desde el otro lado del mundo,
le envolvió un olor de comida rica
y ya no quiso ser rey del lugar donde viven los monstruos.

Pero los monstruos gritaron:
«¡Por favor no te vayas, te comeremos, te queremos tanto!»
Y Max dijo: «¡No!»
Los monstruos rugieron sus rugidos terribles y crujieron
sus dientes terribles y movieron sus ojos terribles y mostraron
sus garras terribles, pero Max subió al barco particular
y les dijo adiós con la mano
y navegó de vuelta saltándose un año
entrando y saliendo por las semanas
atravesando el día

hasta llegar a la noche misma de su propia habitación
donde su cena le estaba esperando

y todavía estaba caliente.
***
Pido perdón por el par de ilustraciones que faltan, pero me ha sido imposible dar con ellas. Y me temo que, mi escáner, pasó a mejor vida.
Sea como sea, espero que, al menos, sirva por el momento.
Donde viven los monstruos, por Maurice Sendak. Parte primera
Agosto 12, 2009
La noche que Max se puso un traje de lobo y se dedicó a hacer faenas de una clase

y de otra

su madre le llamó «¡MONSTRUO!»
y Max le contestó «¡TE VOY A COMER!»
y le mandaron a la cama sin cenar.

Esa misma noche nació un bosque en la habitación de Max

y creció

y creció hasta que había lianas colgando del techo
y las paredes se convirtieron en el mundo entero

y apareció un océano con un barco particular para él
y Max se marchó navegando a través del día y de la noche

entrando y saliendo por las semanas
saltándose casi un año
hasta llegar donde viven los monstruos.

***
Hace unos días, me llegó la noticia de que a Spike Jonze se había ocurrido adapatar el gran clásico de Sendak al cine. Y yo, impaciente de renombre, fui corriendo a ver el anticipo. Que aquí lo tienen, acompañado además de los fabulosos Arcade Fire:
Esto me llevó a desempolvar mi ejemplar de 1989, de la fantástica edición apaisada de Alfaguara y con una traducción de Agustín Gervás. Y aquí sigue, sobre mis rodillas, con rayajos de bolígrafo en la portada, con alguna mancha de de papilla que no ha querido borrarse y con la ternura y la ingenuidad de antaño. Igual de tiernamente infantil.
Bendita playa española
Agosto 7, 2009
Una pequeña confesión: aquí una pertenece al curioso grupo de personas que les gusta llevarse una revistilla al baño. Para acompañar y pasar el rato, vamos. Y para cotillear también, todo sea dicho. En mi casa, predominan las de Historia, que no sé bien por qué a mi padre, mientras se halla en sus quehaceres, le gusta leer acerca de Hitler, su bigote y sus complejos.
Sin embargo, yo soy de otra calaña, y prefiero una buena revista de mujeres de esas que le dan tanto la vida a las féminas de mi casa (Mujer Hoy es de lo más entretenido; lo último: «Por qué me cae mal mi madre». Sin desperdicio, oye) o un suplemento del periódico. Esta mañana, tiré de uno de los últimos; en concreto, Magazine, que además traía una espectacular Pilar Rubio de portada. Y es que ante esta señorita no hay quien pueda resistirse.
El caso es que, poco después de las fotos que le han sacado a la exuberante presentadora de la Sexta (de lo más recomendables), aparece un artículo titulado «En esta playa todo está prohibido» (http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2009/512/1247839234.html). Atención al asunto y a sus multas en algunas de ellas (y temo que pronto en todas, que la tendencia es la de ir en aumento):
- No tocar instrumentos musicales.
- Animales (sueltos o atados) – 1 500€.
- Pelotas (el tamaño no importa) – 300/ 1 500€.
- Gel/ champú + detergente – 600€.
- Cocinar con fuego – 1 500€.
- Vender comida o bebida de forma ambulante.
- Lavar los cacharros con detergente – 300/600€.
- Utilizar envases de vidrio.
- La posesión de alcohol.
- Música sin auriculares – 750€.
- El sexo – 1 800€.
- La realización de esculturas de arena (¿se incluirán los castillos infantiles?).
¿Lo más ridículo? Que ya hay playas (como la de Torrox acá en el sur andaluz) que no permiten «[…] actividades deportivas, musicales, juegos o ejercicios». Porque claro, es un espacio reservado, ante todo, para el paseo, la estancia y el baño. Osea, que un olé para las playas invasoras zonas para viejos. Olé.
Y es que ni un solo espacio público está sujeto a tantas restricciones. Ni un hospital, ¡ni un hospital! Y menos aún a multas tan absurdas. Porque sí, en este, nuestro país, está muchísimo peor considerado echarse unas palas que lavar con detergente en la orilla. Por supuesto, dónde va a parar.
Así que yo me declaro de acuerdo con la señora Regàs: quiero que alguien me explique por qué una señora que quiere estar cuatro horas tendida al sol bendito español cual lagarto tiene preferencia sobre mis ganas de tocar la guitarra o de correr por la orilla. Porque no llego a comprender por qué narices no se hacen separaciones a lo largo de toda la costa española (que es bien larga) para destinar distintos kilómetros a distintas actividades. Que así no se molesta a nadie.
Desde luego, es en estos casos cuando me declaro más Ancap que nunca. Y eso que estoy en crisis.
PD: para los precavidos, a saber que próximamente no se podrá fumar en la arena (¿acaso no es ilegal multar encender un cigarrillo al aire libre? ¡Ajá!) y utilizar móviles con cámara (que en Australia y a los EEUU ya hay que desembolsar pasta por ello). Y en algunos lugares también se está amenazando con prohibir la falta de la parte superior del bikini y el tanga. A prepararse para lo que se nos viene encima.

¿Sabe lo que no es normal? ¿Usted quiere que le diga lo que no es normal? No es normal pensar que hacer el amor es pecado. Eso no es normal. No es normal pensar que Dios no quiere a las lesbianas y a los homosexuales, no es normal. No es normal que la Iglesia oculte abusos de niños ni que los sacerdotes no se puedan casar. No es normal la riqueza del Vaticano ni los anillos ni el oro ni el dinero tirado en campañas de publicidad mientras 30 millones de personas se contagian de SIDA en África por no usar preservativo. Señores, Dios nos hizo con dos brazos, y con dos piernas. Y también nos hizo con la capacidad de amar, de querernos, de tocarnos, de sentir con la yema de los dedos un pulso acelerado por la tentación y eso señores… Eso no puede ser pecado.
Señores amar… amar no es fácil. Y ustedes se empeñan en hacerlo más difícil y enrevesado como si no nos bastáramos nosotros mismos, como si no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo.
Señores, porque amar… Amar es entender también entender el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, que vas a llorar y es entender que las cosas son muy distintas al sacramento del matrimonio.O sea, hoy te casas… y vives feliz para toda la vida. Falso. Señores, falso. Por muchos siglos que puedan ustedes seguir proclamándolo. ¿Saben que creo? Creo que ustedes no saben lo que es el amor. Porque si algo he aprendido en estos años es que si apretar un cuerpo hasta convertirse en uno es pecado… señores soy un pecador. Porque el único dios en el que creo, es el amor.
http://www.youtube.com/watch?v=YNTNguSVm2o&feature=fvw. Los hombres de Paco – Las reglas de los Pacos (8×04).
Baja STOP frecuencia STOP
Julio 24, 2009
El mundo cambia. Sí, inexplicablemente, hay cambios.
Y, eso, me aterra.
Yo quiero todo como estaba, sin variar un ápice.
Quiero Necesito que todo siga tal cual lo dejé.
1o95 days
Julio 21, 2009
―Just three years that he’s been gone. Is that really long enough to get over someone?
―I had a thing for a girl once. And I had a shot at her, but I didn’t take it. For a little while, I’d lay in bed every night, wondering if it was a mistake. Wondering if… I’d ever stop thinking about her. And now I can barely remember what she looks like. I mean, her face… it’s… She’s just gone, and she ain’t never coming back. So… Is three years long enough to get over someone? Absolutely.
~Lost . 5×08 (LaFleur)
Me molesta enormemente la relatividad del tiempo.
Me molesta, me enfada, me enfurece.
Move in a little bit closer
Julio 20, 2009
All I know is that to me
You look like you’re having fun
Open up your loving arms
Watch out here I come.You spin me right round, baby
Right round like a record, baby
Right round, round, round.~Billy Idol . Right round
Mr. Marvelous, Pysochological Illusionist
Julio 16, 2009
Hoy, por una serie de (curiosas) circunstancias, ha llegado el Mr. Marvelous, Pysochological Illusionist (http://issuu.com/yengalvez/docs/marvelous) a mis manos.
Bien.
A una ya le habían llegado de aquí y de allá comentarios diversos; comentarios que, sea como fuere, no animaban precisamente a su lectura. Ni siquiera el aliciente de que la que ahora escribe conozca a dos de las modelos que han trabajado con el autor alentaba a ello. Pero una, a la que le gusta ir en contra del curso natural del mundo, tomó prestado uno de los ejemplares de la Caseta de la Juventud de calle Carretería. Total, los regalaban (todo sea dicho).
Para qué negarlo: siempre me ha encantado la estética gótica. Lo cual es, además, conocido por muchos. Eso sí, elegantemente romántica y taciturna, nada de chapuzas cutres que aludan a la época victoriana sin más fondo que una de tantas relaciones (sean del tipo que sean) frustradas. Y, esta obra, a la que considero que pretende mucho y no alcanza lo suficiente (quizás debería haber aspirado a menos, ya que no se está más que empezando), peca en ocasiones de lo segundo; por suerte, no siempre, que la foto de Egocentrismo me parece, sencillamente, una pasada:

También hay otras que, aunque la idea no sea mala, contrastan muy negativamente con otras de calidad altamente superior. Esta, por ejemplo, deja muchísimo que desear. He aquí una de las que las clasifico entre las peores ilustraciones:

Se trata de una obra que mezcla fotos colosalmente photoshopeadas (a menudo ganaría si recurriera más a la sencillez y la naturalidad) con textos melancólicos que procuran hacer reflexionar al lector sobre penurias y enigmas existencialistas variopintos. Estas (con las que a menudo no estoy de acuerdo, pero eso es otra historia) siempre terminan, en contra de todo pronóstico, con una frase que da un toque positivista sobre la vida.
Los textos que acompañan a las distintas ilustraciones se presentan con una caligrafía pequeña y excesivamente decorativa que dificulta la lectura (craso error; hubiera quedado mucho más elegante otra menos barroca). Una lectura presentada en una prosa llena de (poco acertada, sin duda) rima interna, que además tiende a ser simplona e infantil. Del estilo del repetidísimo «destino» y «camino» de WarCry:
«Quizás exista el destino.
Quizás todo esté prefijado en un gran telar, y nuestro hilos en él se van a enligar.
Pero en cualquier caso, o sentido, nosotros elegimos nuestro fin y sino.
Tejemos la vida como un gran mantón de lino que nos cubra en nuestro camino»
(Me tomo la libertad de cortar lo que es todo un párrafo).
Anda, qué curioso, ¡si también la encontramos aquí!
Y digo yo, ¿no hubiera quedado más acertado una presentación en dos o tres columnas con una poesía en condiciones? Incluso aunque estuviera plagada de rimas fáciles.
En ocasiones, también destacan algunos vulgarismos dignos de carcajada. Atención al asunto: se presentan un cuentencillo con el curioso y atractivo «Érase que se era y dejó de ser, la historia…» y, dos líneas más abajo, aparece escrito en forma de diálogo «–¡Qué diantres hace este artefacto en medio de un bosque de mierda!», seguido de un extrañísimo «Tras el mal rato, ni que estuviera de parto, el muchacho reinició su camino». Pero es que, más adelante, hay un «acabose». Yo no lo entiendo. No lo entiendo, no entiendo la falta de correlación. Que seguimos leyendo y vemos un de líneas que dicen:
«–¿Quién osa disturbar la acción de mi existencia? Identifica la tuya.
–Era yo el que era y sigo siendo, mente de uno cualquiera en busca de su destino perdido. Llámeme Grimma, que no grima. Aplícate ahora tu mandato».
De pronto, comienza a mejorar la escritura y, sin motivo aparente, plaf. Choque desastroso. ¿De dónde le viene a Mister Marvelous la manía de mezclar tantos registros?
Sin embargo, y a pesar de que mi crítica pueda ser un poco dura, puede que el chico tenga potencial. Porque entre tantas idas y venidas y mezcla de estilos y registros, encontramos trocitos de párrafo que llaman la atención.
«Experiencia del fervor; de la locura. Enfréntate a la compleja tesitura de si el destino tiene algo mejor para ti que una vida de sufrimiento. Pues en todo los ojos acabas encontrado, aunque solo sea una vez, algo de ternura».
Entre vistosas faltas de ortografía; exceso de puntos suspensivos; algún «rompido» que resulta fatídico; otro fatal «tú te lo haces» que alude al hado; palabras poco precisas como «cosa»; otras inventadas como «delabran»; y el exceso de léxico («nada» aparece hasta la saciedad), se vislumbra una filosofía que nace de lo tétrico para terminar en la luz que se lee al final de las distintas deliberaciones. El continente tiene una pretensión ambiciosa que no termina de autocompletarse. Pero, optimista, quiero pensar que hay un halo de virtuosismo en el trabajo de este muchacho. Y que, algún día, mejorará y alcanzará la plenitud. Tengo fe.

