mayo 16, 2010

–Moi, quand j’était petite, je voulais devenir Dieu. Les Dieu des chrétiens, avec un grand D. Vers l’âge de cinq ans, j’ai compris que mon ambition était irréalisable. Alors, j’ai mis un peu d’eau dans mon vin et j’ai décidé de devenir le Christ. J’imaginais ma mort sur la croix devant l’humanité entière. A l’âge de sept ans, j’ai pris conscience que cela ne m’arriverait pas. J’ai résolu, plus modestement, de devenir martyre. Je me suis tenue à ce choix pendant de nombreuses années. Ça n’a pas marché non plus.

~ Stupeur et tremblements,

Amélie Nothomb.

***

–Yo cuando, era pequeña, quería ser Dios. El dios de los cristianos, con D mayúscula. Hacia los cinco años, comprendí que mi ambición era irrealizable. Así que rebajé un poco mis pretensiones y decidí convertirme en Cristo. Imaginaba mi muerte sobre la cruz, ante la humanidad. A los siete años, tomé conciencia de que aquello no ocurriría. Decidí más modestamente convertirme en mártir. Durante años mantuve aquella decisión. Pero tampoco funcionó.

~ Estupor y temblores,

Amélie Nothomb


Y es que todos hemos fantaseado con ideas imposibles.

enero 14, 2010

There’s a bluebird in my heart that

wants to get out

but I’m too tough for him,

I say, stay in there, I’m not going

to let anybody see

you.

there’s a bluebird in my heart that

wants to get out

but I pour whiskey on him and inhale

cigarette smoke

and the whores and the bartenders

and the grocery clerks

never know that

he’s

in there.

there’s a bluebird in my heart that

wants to get out

but I’m too tough for him,

I say,

stay down, do you want to mess

me up?

you want to screw up the

works?

you want to blow my book sales in

Europe?

there’s a bluebird in my heart that

wants to get out

but I’m too clever, I only let him out

at night sometimes

when everybody’s asleep.

I say, I know that you’re there,

so don’t be

sad.

then I put him back,

but he’s singing a little

in there, I haven’t quite let him

die

and we sleep together like

that

with our

secret pact

and it’s nice enough to

make a man weep,

but I don’t weep,

do you?

~ BUKOWSKI, C. – The Last Night of the Earth Poems

Gatos en semilibertad

agosto 26, 2009

Hoy tengo cita para castrar a Fígaro.

La verdad es que es algo acerca de lo que he pensado largo y tendido (de hecho, tienden a castrarse a los 6 meses y el mío, que vino al mundo un 14 de diciembre, ya va por los 8 y algunos días más). Nunca fui partidaria de este tipo de cirugías, y aún menos de un animalillo al que quiero tanto.

El caso es que he estado dándole vueltas a las dimensiones de mi gato y a las de mi futura habitación. En Francia viviré en un piso de ocho habitaciones con dos baños y dos aseos comunes (no salón, no cocina, no comedor), por lo que se sobreentiende que Figarillo no podrá salir de mi cuarto a menos que alguna de las chicas lo acepte en el suyo. Y a mí me parte el corazón que se pase los días y las horas encerrado en un sitio así. Quiero decir, que no es pequeño (cama + mesa de estudio + lavabo + un fuego + armario = habitación dos veces más grande que la de la residencia, donde ha pasado sus primeros meses de vida), pero sí lo veo insuficiente.

Es por esto que había contemplado la idea de convertir a mi bola de pelo en un gato en semilibertad. Y, a raíz de esto, me asaltó irrefrenablemente la idea de castrarlo: que si así no se peleará con otros gatos, que no tendrá instinto de marcar territorio, que no se pasará el día maullando por una hembra, etc. Y, como no tendrá tampoco la necesidad de cazar para alimentarse (y porque siempre ha comido pienso y no tolera otra comida), vendrá casi cada vez que tenga hambre a mí.

He estado leyendo por internet y hay opiniones realmente dispares. Por un lado, se encuentra la gente que ha dejado a estas mascotas andar a sus anchas. Claro que tienden a ser personas que viven en pueblos, donde no hay problema de coches y donde hay mucho campo por el que correr. Por otro, están los acérrimos a dejar a los bichos en casa, que ven la salida a la calle como un arma letal para sus bebés: que si enfermedades, vehículos, ladronzuelos, etc.

No sé bien qué pensar.

agosto 21, 2009

Si pudiera elegir un deseo de entre los millares que existen, creo que rogaría por la capacidad de saber dar cada persona lo que necesita en cada momento.

Y cuando llegó al lugar donde viven los monstruos,

ellos rugieron sus rugidos terribles y crujieron sus dientes terribles

y movieron sus ojos terribles y mostraron sus garras terribles

hasta que Max dijo: «¡QUIETOS!»

y los amansó con el truco mágico

de mirar fijamente a los ojos amarillos de todos ellos sin pestañear una sola vez

y se asustaron y dijeron que era el más monstruo de todos

y le hicieron rey de todos los monstruos.

«Y ahora», dijo Max, «¡que empiece la juerga monstruo!»

«¡Se acabó!», dijo Max, y envió a los monstruos a la cama sin cenar.

Y Max, el rey de todos los monstruos, se sintió solo

y quería estar donde alguien le quisiera más que a nadie.

Entonces, desde el otro lado del mundo,

le envolvió un olor de comida rica

y ya no quiso ser rey del lugar donde viven los monstruos.

Pero los monstruos gritaron:

«¡Por favor no te vayas, te comeremos, te queremos tanto!»

Y Max dijo: «¡No!»

Los monstruos rugieron sus rugidos terribles y crujieron

sus dientes terribles y movieron sus ojos terribles y mostraron

sus garras terribles, pero Max subió al barco particular

y les dijo adiós con la mano

y navegó de vuelta saltándose un año

entrando y saliendo por las semanas

atravesando el día

hasta llegar a la noche misma de su propia habitación

donde su cena le estaba esperando

y todavía estaba caliente.

***

Pido perdón por el par de ilustraciones que faltan, pero me ha sido imposible dar con ellas. Y me temo que, mi escáner, pasó a mejor vida.

Sea como sea, espero que, al menos, sirva por el momento.

La noche que Max se puso un traje de lobo y se dedicó a hacer faenas de una clase

y de otra

su madre le llamó «¡MONSTRUO!»

y Max le contestó «¡TE VOY A COMER!»

y le mandaron a la cama sin cenar.

Esa misma noche nació un bosque en la habitación de Max

y creció

y creció hasta que había lianas colgando del techo

y las paredes se convirtieron en el mundo entero

y apareció un océano con un barco particular para él

y Max se marchó navegando a través del día y de la noche

entrando y saliendo por las semanas

saltándose casi un año

hasta llegar donde viven los monstruos.

***

Hace unos días, me llegó la noticia de que a Spike Jonze se había ocurrido adapatar el gran clásico de Sendak al cine. Y yo, impaciente de renombre, fui corriendo a ver el anticipo. Que aquí lo tienen, acompañado además de los fabulosos Arcade Fire:

Esto me llevó a desempolvar mi ejemplar de 1989, de la fantástica edición apaisada de Alfaguara y con una traducción de Agustín Gervás. Y aquí sigue, sobre mis rodillas, con rayajos de bolígrafo en la portada, con alguna mancha de de papilla que no ha querido borrarse y con la ternura y la ingenuidad de antaño. Igual de tiernamente infantil.

Bendita playa española

agosto 7, 2009

Una pequeña confesión: aquí una pertenece al curioso grupo de personas que les gusta llevarse una revistilla al baño. Para acompañar y pasar el rato, vamos. Y para cotillear también, todo sea dicho. En mi casa, predominan las de Historia, que no sé bien por qué a mi padre, mientras se halla en sus quehaceres, le gusta leer acerca de Hitler, su bigote y sus complejos.

Sin embargo, yo soy de otra calaña, y prefiero una buena revista de mujeres de esas que le dan tanto la vida a las féminas de mi casa (Mujer Hoy es de lo más entretenido; lo último: «Por qué me cae mal mi madre». Sin desperdicio, oye) o un suplemento del periódico. Esta mañana, tiré de uno de los últimos; en concreto, Magazine, que además traía una espectacular Pilar Rubio de portada. Y es que ante esta señorita no hay quien pueda resistirse.

El caso es que, poco después de las fotos que le han sacado a la exuberante presentadora de la Sexta (de lo más recomendables), aparece un artículo titulado «En esta playa todo está prohibido» (http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2009/512/1247839234.html). Atención al asunto y a sus multas en algunas de ellas (y temo que pronto en todas, que la tendencia es la de ir en aumento):

  1. No tocar instrumentos musicales.
  2. Animales (sueltos o atados) – 1 500€.
  3. Pelotas (el tamaño no importa) – 300/ 1 500€.
  4. Gel/ champú + detergente – 600€.
  5. Cocinar con fuego – 1 500€.
  6. Vender comida o bebida de forma ambulante.
  7. Lavar los cacharros con detergente – 300/600€.
  8. Utilizar envases de vidrio.
  9. La posesión de alcohol.
  10. Música sin auriculares – 750€.
  11. El sexo – 1 800€.
  12. La realización de esculturas de arena (¿se incluirán los castillos infantiles?).

¿Lo más ridículo? Que ya hay playas (como la de Torrox acá en el sur andaluz) que no permiten «[…] actividades deportivas, musicales, juegos o ejercicios». Porque claro, es un espacio reservado, ante todo, para el paseo, la estancia y el baño. Osea, que un olé para las playas invasoras zonas para viejos. Olé.

Y es que ni un solo espacio público está sujeto a tantas restricciones. Ni un hospital, ¡ni un hospital!  Y menos aún a multas tan absurdas. Porque sí, en este, nuestro país, está muchísimo peor considerado echarse unas palas que lavar con detergente en la orilla. Por supuesto, dónde va a parar.

Así que yo me declaro de acuerdo con la señora Regàs: quiero que alguien me explique por qué una señora que quiere estar cuatro horas tendida al sol bendito español cual lagarto tiene preferencia sobre mis ganas de tocar la guitarra o de correr por la orilla. Porque no llego a comprender por qué narices no se hacen separaciones a lo largo de toda la costa española (que es bien larga) para destinar distintos kilómetros a distintas actividades. Que así no se molesta a nadie.

Desde luego, es en estos casos cuando me declaro más Ancap que nunca. Y eso que estoy en crisis.

PD: para los precavidos, a saber que próximamente no se podrá fumar en la arena (¿acaso no es ilegal multar encender un cigarrillo al aire libre? ¡Ajá!) y utilizar móviles con cámara (que en Australia y a los EEUU ya hay que desembolsar pasta por ello). Y en algunos lugares también se está amenazando con prohibir la falta de la parte superior del bikini y el tanga. A prepararse para lo que se nos viene encima.

agosto 1, 2009

¿Sabe lo que no es normal? ¿Usted quiere que le diga lo que no es normal? No es normal pensar que hacer el amor es pecado. Eso no es normal. No es normal pensar que Dios no quiere a las lesbianas y a los homosexuales, no es normal. No es normal que la Iglesia oculte abusos de niños ni que los sacerdotes no se puedan casar. No es normal la riqueza del Vaticano ni los anillos ni el oro ni el dinero tirado en campañas de publicidad mientras 30 millones de personas se contagian de SIDA en África por no usar preservativo. Señores, Dios nos hizo con dos brazos, y con dos piernas. Y también nos hizo con la capacidad de amar, de querernos, de tocarnos, de sentir con la yema de los dedos un pulso acelerado por la tentación y eso señores… Eso no puede ser pecado.
Señores amar… amar no es fácil. Y ustedes se empeñan en hacerlo más difícil y enrevesado como si no nos bastáramos nosotros mismos, como si no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo.
Señores, porque amar… Amar es entender también entender el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, que vas a llorar y es entender que las cosas son muy distintas al sacramento del matrimonio.

O sea, hoy te casas… y vives feliz para toda la vida. Falso. Señores, falso. Por muchos siglos que puedan ustedes seguir proclamándolo. ¿Saben que creo? Creo que ustedes no saben lo que es el amor. Porque si algo he aprendido en estos años es que si apretar un cuerpo hasta convertirse en uno es pecado… señores soy un pecador. Porque el único dios en el que creo, es el amor.

http://www.youtube.com/watch?v=YNTNguSVm2o&feature=fvw.  Los hombres de Paco – Las reglas de los Pacos (8×04).

El mundo cambia. Sí, inexplicablemente, hay cambios.

Y, eso, me aterra.

Yo quiero todo como estaba, sin variar un ápice.

Quiero Necesito que todo siga tal cual lo dejé.

reflejo

1o95 days

julio 21, 2009

Just three years that he’s been gone. Is that really long enough to get over someone?

I had a thing for a girl once. And I had a shot at her, but I didn’t take it. For a little while, I’d lay in bed every night, wondering if it was a mistake. Wondering if… I’d ever stop thinking about her. And now I can barely remember what she looks like. I mean, her face… it’s… She’s just gone, and she ain’t never coming back. So… Is three years long enough to get over someone? Absolutely.

~Lost . 5×08 (LaFleur)

Me molesta enormemente la relatividad del tiempo.

Me molesta, me enfada, me enfurece.